La Maquinita: tu lugar en el mundo
El verano en Buenos Aires se basa en días largos, humedad y sensación térmica que le exige demasiado al cuerpo.
La cabeza se recalienta, literal. En ese contexto, elegir bien desde dónde trabajar no es un detalle menor. Y ahí es donde las sedes de La Maquinita se vuelven un aliado real para atravesar la temporada.
Por Camila González
Arranquemos por lo básico, pero fundamental.
Aire acondicionado. Temperaturas por arriba de 30 grados exigen refrescarse como corresponde.
Todas nuestras sedes están pensadas para que el calor quede afuera y la proactividad adentro. Zonas comunes, oficinas privadas, salas de reunión.
Todo climatizado para que puedas trabajar en la mayor comodidad, sin ese cansancio extra. Parece obvio, pero cualquiera que haya intentado concentrarse en una casa sin aire sabe que no es chiste.
Trabajar distinto en verano
Ahora, si hablamos de disfrutar el verano y no solo sobrevivirlo, hay sedes que suman un plus difícil de ignorar. Palermo Soho – Niceto Vega, por ejemplo, tiene un jardín con pileta que cambia completamente la experiencia.
Podés llevar la compu para trabajar afuera o poder cortar un rato, despejar la cabeza y lograr que el día fluya distinto.
A veces no se trata de tomarse vacaciones todavía, sino de aplicar pequeños ajustes que ayudan a seguir con más energía y mejor humor.
Respirar también es parte del trabajo
Patios con plantitas, terrazas y áreas comunes donde salir a tomar aire o simplemente cambiar de escenario unos minutos. Esos breaks son clave para no terminar el día con el cerebro frito.
Otro punto fuerte del verano en La Maquinita es la posibilidad de armar tu rutina a tu manera.
Hay quienes arrancan temprano para aprovechar las horas más frescas, quienes prefieren dividir el día en bloques y quienes se mueven de un espacio a otro según cómo vibren. Las posibilidades que te ofrecen nuestros días flex están ahí, esperándote.
Comunidad que suma
Y no nos olvidemos lo esencial que es trabajar rodeado de otras personas que están en la misma que vos.
El clima distendido, tereré bien fresco (?) y la buena onda de coworkers hacen que el día se haga más llevadero. ¡Científicamente comprobado!
Al fin y al cabo el verano no es solo calor insufrible: también son días soleados, verde, una energía más relajada y social, y eso se siente en nuestras sedes.
Con opciones en distintos puntos de la ciudad y otras localidades —como Nuevo Quilmes, Microcentro, Vicente López, Rosario o Nueva Córdoba— cada sede de La Maquinita tiene su propia personalidad, pero todas comparten lo esencial para esta temporada: confort, espacios bien pensados y un entorno que acompaña. Porque cuando el calor no te juega en contra, trabajar se vuelve un poco más fácil… y bastante más disfrutable.