Superar el miedo: La clave para lograr tus objetivos del 2026
Te falta motivación para dar el paso, empezar un nuevo proyecto o concretar un objetivo?
Te comparto mi mirada y los consejos de grandes expertos para que desafíes tus miedos, acciones sobre tus metas para este año y logres alcanzarlas.
“Tomar decisiones es fácil, lo difícil es accionar”. Sofía Contreras.
Por Dani Dini
La trampa de sobrepensar
El comienzo del año siempre nos encuentra proyectando planes, deseos, sueños por cumplir a lo largo de todo el año que recién arranca, y parece una hoja en blanco que no tiene bordes ni limitaciones.
Pero cuando llega el momento de concretar y dar el paso, la damos vueltas a la idea, queremos perfeccionarla, imaginar las mil y un vías posibles para concretarla, y entonces… nos congelamos ahí, y no hacemos nada.
Y la sensación posterior es de frustración, esa vieja conocida que te reconfirma, como un latigazo, que volviste al círculo virtuoso del deseo-intento-congelamiento-volver a empezar.
¿Qué nos detiene a tomar acción para concretar eso que queremos?
Puede ser algo que modifique fuerte tu vida, como un cambio de trabajo o soltar una relación, o mudarte, o tener un hijo.
Y también puede ser algo más cotidiano, como publicar contenido regularmente en redes, mejorar tus hábitos alimenticios, o sumar una ida más al gimnasio en la semana.
No importa tanto el qué, sino que sea algo de relevancia para vos (la suficiente para que no concretar ese objetivo te deje después con cierto grado de frustración o decepción con vos mismo).
El miedo también es humano
El miedo puede ser un factor de impedimento para tomar acción. Miedo a fallar, a no ser suficiente, al papelón, al que dirán… Hay tantos miedos como excusas y personas.
Pero la sensación es inherentemente humana. Escapamos de lo que tememos (y desconocemos).
Cómo empezar a moverse
Steve Magness -coach de alto rendimiento y escritor bestseller-, dice que el 91% de lo que nos preocupa, nunca sucede realmente.
Los estudios demuestran que el cerebro reduce su respuesta al miedo una vez que empezamos a movernos hacia aquello que nos da temor.
La clave: dejar de sobrepensar, empezar a actuar. Suena fácil, coherente y lindo, pero ¿por dónde arrancamos, Steve? Aquí van algunas de sus sugerencias:
- Aceptación: Esperar y abrazar la incertidumbre. Sufrimos cuando esperamos estabilidad en un mundo que es inherentemente inestable. Está probado que aceptar el cambio baja el estrés. En vez de resistir, preguntarnos, ‘cómo me puedo adaptar a esto?’
- Desarrollar una mente flexible: Los mejores deportistas se entrenan en su capacidad de adaptación, no en ser rígidos. La flexibilidad previene a tu cerebro de saltar directo a una sensación de terror cuando el plan A no funciona.
- Anclarse en los valores principales: Cuando todo es incierto, tus valores son una brújula que siempre marca el norte. Tené claro qué defendés, qué es innegociable para vos.
- Entrenar la paciencia: En un mundo que nos propone todo el tiempo vivir acelerados, entrenar la paciencia es un súperpoder. ‘El éxito es persistir a lo largo del tiempo, no los resultados instantáneos’, dice Magness.
Entrenar la autoconfianza: El camino hacia la confianza en uno mismo se gana a través de la acción. Cada vez que repetís una acción en dirección a tu objetivo, por más pequeña que sea, ‘recableás’ tu cerebro para que crea que puede sostener algo más.
Hacértelo fácil para avanzar
Estanislao Bachrach, experto en neurociencias, dice que al cerebro le encantan los objetivos, y que es importante plantearte algo pequeño, pero sostenerlo en el tiempo.
¿Querés ser regular con el contenido de tu proyecto en redes?
Planteate algo alcanzable como arrancar con dos historias por día y un contenido por semana el primer mes, pero se riguroso con el cumplimiento de esa meta.
En ‘Hábitos Atómicos’, James Clear suma ‘bajar la barrera de entrada’: esto es, hacételo fácil. Si querés empezar a correr, dejate la ropa lista la noche anterior, así cuando te levantás, sólo es cuestión de vestirte y salir.
El valor de seguir
Se trata de correr al miedo, entrenar al cerebro, hacértelo fácil. Dejar de sobrepensar, bajar las expectativas y avanzar de a pasos pequeños pero seguros y firmes.
Y recordarnos que no se trata de perseguir los grandes hitos como único fin posible, sino de conquistar las pequeñas victorias cotidianas.
¿En qué objetivo que tenés para este año te comprometés a aplicar estos consejos?