El costo invisible de la oficina propia.
Cuando tomás la decisión de dar el salto y alquilar un espacio propio, la cuenta parece bastante lineal. Alquiler, expensas, luz, internet, un par de escritorios y estamos. Mirás la planilla del Excel, la suma te cierra y sentís que tenés la logística resuelta.
El problema aparece un par de meses después, cuando descubrís que el alquiler era solo el boleto de entrada a un laberinto operativo que no tenías planeado gestionar.
Por Camila González
Lo que nadie te cuenta de armar una oficina propia.
Armar tu propio espacio implica cubrir una serie de frentes que muchas veces quedan fuera del mapa inicial.
Básicamente porque equipar una oficina implica bastante más que comprar escritorios y sillas. Incluye iluminación, cableado, salas de reunión, climatización y todo lo necesario para que el espacio sea funcional durante una jornada completa.
Y después aparece la otra parte del meollo: ¿qué pasa si el equipo cambia?
Si crece en seis meses, quizás necesitás más lugar. Si se achica o el proyecto toma otra dirección, podés terminar pagando metros cuadrados que ya no necesitás.
Un espacio propio requiere inversión y, muchas veces, compromisos que no son tan fáciles de modificar.
Tener una oficina también es trabajo.
Ahora hablemos de algo que muchas veces queda en segundo o tercer plano: la administración del espacio.
Coordinar proveedores, hablar con la administración del edificio, controlar servicios, reponer insumos, resolver reparaciones, organizar la limpieza. Si no existe una persona dedicada a esa función, probablemente termine haciéndolo alguien que tiene otras cuestiones para resolver, vinculadas a su trabajo real.
A eso se suma algo menos tangible, pero igual de relevante: cómo se siente trabajar ahí. Un espacio incómodo, poco funcional o sin lugares adecuados para reunirse y concentrarse puede crear pequeñas fricciones en el día a día. A primera vista no parece tan grave, pero juntas terminan afectando la sinergia del equipo.
¿Y si la oficina no tuviera que ser otro problema a gestionar?
Con total honestidad… tu objetivo debería ser ocuparte del desarrollo de tu negocio y no PREocuparte por cuestiones que podrían estar resueltas desde el vamos.
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