Cómo entrenar una mente ganadora.
Estamos en época del Mundial y más que nunca se nos vienen a la mente conceptos como ganar, perder, tener éxito o un buen rendimiento.
Pero hay una pregunta que va mucho más allá del deporte: ¿qué es tener una mentalidad ganadora? ¿Qué tienen en común aquellos que “ganan”?
No tiene que ver con llevarse el mundo por delante ni con vivir en modo éxito permanente, sino con aprender a enfocarnos, sostenernos en la frustración y tener confianza.
Todo eso se entrena y acá te doy consejos para lograrlo.
Por Dani Dini
“En la mente del principiante hay muchas posibilidades, en la de experto pocas”
Mentalidad ganadora vs. hiperproductividad.
Vivimos en un mundo que no para: los avances tecnológicos que nos dejan con la sensación de siempre estar quedándonos atrás; las redes sociales que nos bombardean con contenidos y vidas siempre mejores que las nuestras; un mundo caótico plagado de noticias que nos asustan; un contexto general que es incierto y amenazante.
En el medio, queremos ser ‘mejores’.
Ser buenos profesionales, pensar en positivo y ser exitosos. ¿Pero qué define el éxito hoy? ¿Y a qué responde una mentalidad que acompañe ese modelo?
Ante todo, la mentalidad ganadora aparece cuando salimos del piloto automático y pensamos con claridad.
No es exitista ni hiperproductiva; se construye desde la autoconfianza, el foco, la disciplina sana, los buenos hábitos, el aprendizaje continuo, el error como parte del proceso, la resiliencia y los desafíos que no nos rompen en el camino, sino que nos permiten crecer en la experiencia y nos movilizan a conectar con nuestro potencial.
¿Qué es una mentalidad ganadora?
La mentalidad ganadora es aquella que saca lo mejor de vos.
Pero no a cualquier costo, sino que para alcanzarla, exige que pongas atención y conciencia en tu bienestar, en lo que te hace bien y por lo tanto, te aleja del (mal) estrés.
Hace poco tuve la oportunidad de entrevistar a Gaby Hostnik, experta en neurociencias aplicadas e inteligencia emocional.
Hablamos sobre cómo nuestra noción de qué es ganar y qué es el éxito puede cambiar con el tiempo y me dijo que la mentalidad ganadora, “tiene que más que ver con cuánto te gusta la vida que llevás, si honrás tu potencial, si estás a gusto con tu entorno, con tu red, con las cosas que hacés, y si elegís, o vivís en piloto automático”.
Tu única competencia.
Porque acá está la clave: la única competencia cuando estás en el mindset de superación correcta, es con la versión anterior de vos mismo.
Es una forma de pararte frente a los desafíos y las frustraciones; cómo te fijás objetivos, cómo te sobreponés cuando las cosas no salen como querés, y si aprendés de eso.
Hackeá tu cerebro.
Por default, a tu cerebro no le interesa que tengas una mentalidad ganadora o de crecimiento o que veas la solución.
Por eso, hay que entrenarlo y te dejo acá algunos consejos para que empieces a hacerlo:
- Salí a buscar buen contexto: Cuando tus pensamientos se van para el otro lado; estás en situaciones de alta presión y el contexto no ayuda, conectá con personas que te hagan bien y salí a buscar contextos que potencien tu posibilidad.
- Entrená tu resiliencia: Si estás en una crisis, preguntate ¿Puedo crear algo nuevo? ¿Con quién puedo hablar? ¿Qué otra cosa puedo hacer que no estoy viendo? ¿Qué más es posible? ¿Qué más puedo aprender?
- Salí de la comodidad: Animate a ir un poco más allá de lo conocido, a ver qué podés hacer distinto con lo que tenés. Empezá por lo chiquito, lo habitual: elegí un camino distinto para ir al trabajo o tomá un café con alguien que hace mucho no ves.
- Sé un eterno aprendiz: Todo avanza muy rápidamente, tanto, que no lo podemos llegar a gestionar. Algo que ayuda a bajar ese sistema de amenaza es darle racionales a nuestro cerebro para aprender cosas nuevas, o aprender herramientas que nos den más seguridad.
- Imaginá lo que aún no existe: La visualización es clave de toda mentalidad ganadora. Bajá al papel el pensamiento de lo que querés lograr y conectá con la emoción que te traería la sensación del logro realizado.
Aprender a intentar.
No es fácil. El empuje no va a venir de afuera.
Parte del proceso es animarte a que no salga, a que no sea perfecto… es la única forma de poder verte en situaciones que antes no existían para vos.
Ponerte en modo actitud ganadora no es llevarte el mundo por delante, sino avanzar, y si no sale, evaluar, medir, ver cómo mejorar… y volver a intentar.
Porque, como dice la frase, el que verdaderamente gana, es quien aprendió primero a perder mil veces.
¿Te animás a intentarlo?